Normas para una vivienda accesible

Normas para una vivienda accesible

La accesibilidad es uno de los factores que hacen que una vivienda sea más atractiva para los posibles compradores. Del mismo modo que la eficiencia energética y la certificación exigible a los inmuebles los transforma en propiedades más atractivas de cara a los futuros usuarios, también los accesos para personas con movilidad reducida convierten los pisos y viviendas en  lugares mucho más apetecibles.

Según los datos que maneja el Instituto Nacional de Estadística, en nuestro país hay en torno a 4 millones de personas que tienen problemas de movilidad en diferentes grados y que, por lo tanto, encuentran dificultades a la hora de subir escaleras, salvar desniveles o abrir determinados accesos.

La accesibilidad es un problema que suele estar asociado a la antigüedad de los edificios. Más de la mitad del parque de viviendas en nuestro país ha sido construido antes del año 1971. Una vivienda accesible, para empezar, debe tener adaptada su entrada principal a personas con discapacidad, de manera que a rampas que permitan a las sillas de ruedas superar tramos de escaleras, debería unirse la incorporación de plataformas salvaescaleras.

En cuanto a pasillos, zonas de tránsito y paso, se estima que el ancho necesario para que una silla de ruedas los salve con comodidad es de aproximadamente 1 metro y 25 centímetros.  Además, tanto en ascensores como en tramos de escalera y pasillos (no sólo en las zonas comunes, sino en las propias viviendas) se deben incorporar barandillas y zonas de agarre sujetas a la pared que estén a 0,8 metros. Esta altura es la ideal para otros elementos de la vivienda como mesas, encimeras o lavabos. En la casa, se debe tender a evitar los escalones y las diferencias de nivel en ángulo recto, siendo éstas sustituidas, en la medida de lo posible, por rampas.

Desde Cocemfe, Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica, se añade a esta serie de medidas, ideas como que en accesos y viviendas, el pavimento debe ser antideslizante. En las rampas de acceso al edificio, entre el inicio y el final de la misma tiene que existir un espacio de una profundidad media de un medio y metro. Asimismo, la anchura libre de las puertas tiene que ser de 80 cm y su recorrido de anchura mínima de 120 cm.

Tuinper apuesta, por supuesto, por el libre acceso a la vivienda. Para facilitar, precisamente, ese acceso a los pisos a los compradores, nosotros nos encargamos de ponerte en contacto con los futuros compradores de tu vivienda, de manera sencilla y clara. Nos encargamos de todas las gestiones.

 

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