administrador de fincas

La importancia de un administrador de fincas

Disponer del asesoramiento de un administrador de fincas en una comunidad de vecinos es un gasto que, como todos, hay que tener en cuenta en los presupuestos. Estos profesionales realizan una labor muy importante y liberan de cargas a los propietarios del inmueble.

¿Cuáles son las funciones de un administrador de fincas?

Debemos comenzar diciendo que no es obligatorio tener contratados sus servicios, algo que podemos ver en la Ley de Propiedad Horizontal 49/1960, modificada por la Ley 8/1999. Desde la experiencia se recomienda contar con esta figura, no solo para llevar todo el tema relacionado con el papeleo de la comunidad sino también para mediar en las diferencias que puede haber entre los vecinos.

Vamos a diferenciar cuáles son las labores en caso de fincas arrendadas y de propiedad. En caso de que las fincas sean arrendadas, las principales funciones del Administrador de Fincas son:

  • Selección del arrendatario así como redacción y firma del contrato y la constitución de la fianza.
  • Cobro de la renta y su actualización.
  • Gestión en el proceso de traspaso de locales comerciales.
  • Atender las obras de reparación y mejora.
  • Gestión de morosos.
  • Pago de gastos e impuestos, aplicación de retenciones sobre el IRPF y repercusiones.
  • Liquidación al propietario.
  • Obtención de la cédula de habitabilidad.
  • Asesoramiento sobre incidencia en los alquileres.

En caso de que las fincas sean de propiedad, la gestión del Administrador de Fincas tiene ciertas obligaciones que se fijan dentro del Artículo 20 de la Ley de Propiedad Intelectual y las principales son:

  • Actuar como secretario de la junta de vecinos, siendo el encargado/a de custodiar la documentación.
  • Realizar aquellas labores que se acuerden en la junta de vecinos.
  • Preparar planes de gastos e ingresos.
  • Llevar la contabilidad correctamente.
  • Dar cuenta de todos los siniestros a las compañías de seguros así como asesorar a la comunidad.
  • Controlar la conservación del inmueble.
  • Gestionar todo el proceso que tenga que ver con las obras así como realizar pagos y cobros relacionados.
  • Velar por el bienestar tanto del inmueble como de los vecinos.
  • Llevar un estricto control de los proveedores.
  • Mantener la convivencia entre todos los componentes de la comunidad.
  • Advertir sobre la morosidad.

Estas son las principales funciones de un administrador de fincas y, como se puede ver, no se trata de un trabajo precisamente sencillo. Es, en este sentido, una tarea que libera de mucho trabajo a los vecinos.

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