suprimir barreras arquitectónicas

Guía para eliminar barreras arquitectónicas en las viviendas

La supresión de los obstáculos y barreras a la movilidad de las personas en casas y edificios es una necesidad en el mercado inmobiliario nacional. Pese a que en los últimos años se ha creado un ambiente social, de comunicación y legislativo para ir haciendo nuestros inmuebles más accesibles para personas con movilidad reducida, lo cierto es que aún queda mucho margen de mejora.

De acuerdo con los datos manejados por el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid, nada menos que siete de cada diez viviendas en España tiene barreras arquitectónicas. Es decir, el 70% de las casas en nuestro país son difícilmente accesibles o, directamente, inaccesibles para personas discapacitadas o con problemas de movilidad.

Esta institución da una serie de recomendaciones, pistas y aclaraciones acerca de este proceso de eliminación de obstáculos en viviendas y edificios residenciales.

  • Todo propietario mayor de 70 años, o en cuya casa o local vivan o trabajen o realicen servicios de voluntariado personas con discapacidad, puede solicitar obras de adecuación (no pueden solicitarlas personas que no posean la titularidad de la vivienda o local).
  • Si la Administración o un propietario (caso antes mencionado) conmina a la realización de las obras, éstas serán obligatorias, siempre que el precio final que tenga que asumir la comunidad no supere 12 mensualidades ordinarias de gastos comunes (es decir, el presupuesto anual de la comunidad). El pago de las obras es obligatorio para los copropietarios, siempre y cuando no se exceda del importe mencionado, una vez excluidas ayudas y subvenciones. Si se supera esta cantidad, el exceso sería asumido por el vecino que solicita la obra o, en caso de acuerdo, por la junta de propietarios.
  • Si se deben hacer las obras por los motivos antes expuestos, no es obligatorio (aunque sí recomendable) que la ejecución y pagos de las mismas se acuerden en junta. El presidente o la junta, en caso de que los vecinos no alcancen un acuerdo o discrepen de la decisión, eligen el tipo de obra o instalación que se ejecutará.
  • Si un propietario se niega a asumir las obras o las retrasa/dificulta, responde individualmente de las sanciones que sobre la comunidad pudieran imponerse.

Las obras más comunes para eliminar barreras arquitectónicas en viviendas suelen ser la instalación de ascensores, rampas, plataformas elevadores o distintivos en braille en los ascensores y zonas comunes.

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