consejos antes de firmar una hipoteca

Consejos básicos antes de firmar una hipoteca

Firmar una hipoteca es un paso determinante en la vida de una persona o familia. Es muy importante tener muy claro lo que implica una hipoteca y, por eso, vamos a facilitarte una serie de consejos previos.

Tanto si somos profanos en la materia como si tenemos cierta experiencia, siempre es recomendable tener el asesoramiento de un abogado especializado, quien nos recomendará qué es lo que nos conviene  e identificará elementos ‘problemáticos’ (comisiones abusivas, cláusula suelo…).Un notario nos explicará a fondo la naturaleza de la hipoteca y, asimismo, nos ayudará a comprender muchos aspectos de la misma. Por mucha premura que las distintas partes en juego quieran darnos para que firmemos, debemos recordar que nadie nos obliga a ello, ni tampoco hay ninguna prisa por hacerlo. No importa si tardamos uno, dos o quince días en firmar, lo importante es que entendamos cada una de las cláusulas de lo que nos ofrecen.

No debemos confundir el préstamo con la hipoteca. Del préstamo responde el deudor con todos sus bienes presentes y futuros; la hipoteca es una garantía accesoria del préstamo donde el banco no adquiere la propiedad de la casa, pero sí el derecho a venderla si el deudor no paga.

También hay que tener muy en cuenta que el deudor, como dueño del inmueble, será quien se beneficie si el propio inmueble sube de valor, pero se verá perjudicado si éste baja. El banco no es en ningún momento dueño del  inmueble, su negocio simplemente consiste en prestar un dinero que tiempo después recuperará con intereses.

Debemos extremar la precaución con los documentos que no se incorporan a la escritura. La escritura es un título ejecutivo y lo que se pacta en documento privado no tiene efectos frente a una escritura. Por ello hay que tener cuidado por si el banco nos ofrece la modificación de algún contenido de la escritura en documento privado.

Antes de firmar tampoco podemos olvidarnos de tener bien claro cuál será el tipo de interés y las comisiones como la de apertura, la de amortización parcial y total, la de subrogación y la de compensación de riesgo de tipo de interés.

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