vender mi piso

¿Con qué antelación comunico al inquilino que quiero vender mi piso?

Cuando alquilamos un piso, siguiendo todos los procedimientos legales, la Ley de Arrendamientos Urbanos dice que la duración del arrendamiento será pactada de manera libre por ambas partes. En el caso de que fuese inferior a cinco años, cuando llegue el día de vencimiento del contrato, éste se prorrogará por plazos anuales hasta que el arrendamiento tenga una duración de cinco años, razón por la cual el inquilino tiene derecho a ocuparla durante ese periodo.

Esto es algo que debemos tener muy en cuenta si tenemos alquilado un piso y se da la circunstancia de que, durante la duración del contrato, tenemos la oportunidad de venderlo. Esta particularidad nos llevaría a comenzar un proceso que, aunque no es difícil, puede llega a ser tedioso.

¿Con cuánto tiempo de antelación hay que avisar?

Se debe comunicar con 30 días de antelación o más si, en este caso, lo especifica el contrato en esta línea. La rescisión del contrato se debe comunicar, preferiblemente, por burofax, con acuse de recibo. De este modo nos aseguraremos que la comunicación le habrá llegado al inquilino, aunque no haya querido ir a recogerla. Es decir, a efectos legales la comunicación está hecha.

Si no comunicamos al inquilino de nuestra intención de vender el piso al menos 30 días antes del vencimiento del contrato, éste podrá prorrogarse y podríamos tener un problema.

Si echamos un vistazo al Artículo 10 de la Ley de Arrendamientos podemos ver que si una vez que se produce la fecha de finalización del contrato de alquiler, tras un mínimo de cinco años de duración, ninguna de las partes hubiese puesto en comunicación de la otra, con una antelación mínima de un mes, su voluntad de no prorrogar el mismo, éste se renovará de manera obligatoria y automática por plazos anuales hasta un máximo de tres años más, salvo que, como apuntamos, el arrendador manifestara al arrendatario su voluntad de no extender el contrato con la antelación mencionada.

Teniendo esto en cuenta, tendremos que hacer las cosas respetando los plazos para evitar tener problemas. Pese a que tengamos un grado de confianza con el inquilino que nos ‘tiente’ a realizar éstos avisos de manera informal, es preceptivo confirmar dicha comunicación por las vías antes mencionadas, de manera que quede constancia oficial de que ésta se ha hecho en tiempo y forma. Otra opción sería vender la propiedad alquilada a un inversor, pero de esta forma se reduce el perfil de clientes que podrían estar interesados en comprarla y llevaría bastante papeleo todo el proceso.

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