hipotecas

¿Cómo calcular la cuota hipotecaria máxima que puedo pagar?

Antes de comprarnos una casa, uno de los factores que hemos de contemplar es el del presupuesto con que contamos. Para ello hemos de establecer, más o menos exactamente, cuánto podríamos destinar al pago de la vivienda con hipoteca de por medio. Por supuesto, en este tipo de operaciones no es lo mismo pagar un piso o casa de cero que aportando una importante entrada de primeras. Pero, al menos para hacerte una idea, vamos a mostrarte una sencilla fórmula para establecer cuál sería la cuota mensual hipotecaria máxima que podrías pagar, teniendo en cuenta únicamente tu sueldo.

Por ejemplo, desde la Unión de Créditos Hipotecarios (UCI) dan un sencillo y útil consejo a la hora de determinar cuál va a ser el tope monetario que vamos a poder destinar al pago de la vivienda en propiedad sin ahogarnos demasiado.

En este sentido, el importe máximo para comprar una casa nunca debería superar el 40% de los ingresos netos mensuales. Establecer esta premisa es esencial a la hora de determinar el presupuesto orientativo del que disponemos. Esto quiere decir que el 60% del dinero que llega a la casa, como mínimo, ha de destinarse al ahorro, vestido, alimentación, facturas, educación, ocio…

Por eso, la UCI aconseja considerar los ingresos netos anuales de la persona que va a solicitar financiación hipotecaria, dividirlos entre 12 mensualidades y calcular el 40% de los mismos (multiplicando por 0,4). La cantidad resultante sería la cuota hipotecaria máxima mensual a pagar, sin superar los umbrales máximos de endeudamiento.

Por poner un ejemplo. Si en un hogar integrado por una pareja en la que ambos miembros trabajan se ingresan al año  28.000 euros netos (algo más de 2.333 euros al mes), la hipoteca que solicitemos nunca debería superar los 933 euros de cuota mensual. Pero esto, como te explicaremos a continuación, no es del todo exacto.

Y es que has de tener en cuenta que en ese 40% deberían contabilizarse el resto de cuotas o deudas aplazadas que hayáis contraído. Es decir, si tienes que hacer frente a las letras de un coche o a cuotas mensuales de otro tipo para devolver un préstamo, habrías de sumarlo a esa cantidad. Queremos decir que lo que se acumula en tu ‘debe’ mensual (hipoteca, letras del coche, pagos a plazos, financiación de una reforma…) nunca debe superar el 40% de lo que recibes.

Por tanto, el sentido común nos dice que, pese a que no tengas más cuotas que afrontar que las de la hipoteca, no destines el 40% de tus ingresos a ella, ya que eso te restaría capacidad de maniobra en el futuro. En este sentido, un 25-30% sería una cantidad más aconsejable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*