5 trucos para hacer una mudanza

5 trucos para hacer una mudanza

Para una pareja, una familia o un individuo a título personal hay pocas situaciones más estresantes que cambiar de casa. En este sentido, saber que tienes una fecha tope para llevar toda una vida de ‘trastos’ de un hogar a otro puede llegar a ser una espada de Damocles muy compleja de sobrellevar. Una separación, una boda, el inicio de una carrera lejos del hogar… todas son situaciones que nos hacen cambiar un ‘nido’ por otro. ¿Quieres conocer 5 trucos para hacer una mudanza más fácil tú mismo? Quédate con nosotros y te lo mostraremos.

La organización es la clave

Cajas y maletas deben estar organizadas para poder sacar el máximo partido al espacio que tienes para acarrear tus cosas. Una buena idea es que numeres cada caja y apuntes en una lista qué es lo que se corresponde con ese número. Así, a la hora de desembalar, lo podrás hacer mucho más rápido. En este sentido, es aconsejable que previamente anotes qué necesitas (desde cajas y maletas a cinta aislante y papel de embalaje) y, asimismo, los días de que dispones y a qué vas a dedicar cada jornada. No es necesario que hagas un inventario exhaustivo, pero sí que sepas, a grandes rasgos, qué te has llevado y qué no.

Intenta no llenar en exceso las cajas y maletas. La tentación de hacer cuantos menos viajes sea posible es grande, pero también lo es la necesidad de que acabes la mudanza sin una lesión de espalda.

Habitación por habitación

A la hora de organizar una mudanza, como suele decirse, cada ‘maestrillo tiene su librillo’. La recomendación que te hacemos, en este caso, es que en lugar de llenar una maleta con cosas de aquí y allá, te centres en una habitación. Destina una jornada de la mudanza a llevar, por ejemplo, el salón de una casa a otra. Si de cada viaje metes los libros del salón, parte de los platos, las lámparas de noche de la habitación y parte de la ropa de baño te dará la sensación de que no acabas nunca y la mudanza se te hará mucho más cuesta arriba que si te centras en ir estancia por estancia.

Reserva un día en el trabajo

Si planificas hacer una mudanza, digamos, del lunes al jueves de una semana, pídete libre el viernes. Si, has leído bien. Para toda mudanza que se precie siempre se va a necesitar, al menos, un día más de lo planeado. Ese día se destina a comprobar que nada ha quedado en el piso que dejamos. Asimismo, nos sirve para comprobar que todo en nuestro nuevo hogar funciona correctamente y nos da margen para ir ordenando. En este sentido, trata de reservar para este último día al menos un par de cajas y una maleta grande. Seguro que algo que creías que te habías llevado a tu nuevo piso se te quedo en el limbo.

Cada oveja con su pareja

Procura que las cajas estén integradas por elementos afines. Es decir, guarda en un mismo contenedor la pantalla del ordenador y el teclado, los platos, la ropa de invierno… no quieres tener que dedicar otra interminable sesión a adivinar dónde habías puesto cada cosa, ¿verdad?

Empieza de lo menos a lo más útil

Hay cosas en tu hogar a las que no vas a poder renunciar hasta el mismo día en que la abandones. Por eso, planifica la mudanza para llevar primero aquellas cosas o prendas que no vayas a usar o que estés utilizando menos. Por ejemplo, si te mudas en invierno haz cajas con bañadores, camisas y pantalones cortos y llévatelos lo primero, ya que no te los vas a poner. Cuadros, libros, discos, adornos y DVD´s deberían ser de las primeras cosas en ‘abandonar’ la casa, ya que puedes pasar perfectamente unos cuantos días sin ellas.

En el equipo de Tuinper no podemos ayudarte a hacer tu mudanza. Lo que si podemos hacer es echarte una mano a la hora de encontrar un nuevo hogar al que ir o, por el contrario, lograr que tu piso encuentre el comprador ideal. Llámanos y te explicaremos las ventajas de publicitar tu vivienda en  nuestro portal inmobiliario online.

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